Hace cinco minutos estaba casi dormida en el sofá. Son las once y no hay nadie conectado, ni voy a salir, porque mañana me tengo que levantar a las 8 de la mañana. El caso es que estaba quedándome dormida cuando ha llamado una amiga.
Y ya me ha tocado la moral.
Hace UNA SEMANA nos dijeron que teníamos que mirarnos un par de pruebas (que ya nos daban hechas) en relación a un par de historias para que mañana, en una convivencia a la que vamos como monitoras (de niños de 4º, 5º y 6º de Primaria), para que pudiéramos contarles las historias sin que los chiquillos se aburriesen. Bien, hasta ahí todo guay. Pasó el puente, y yo no tuve la cabeza para pensar en las historias, porque han operado a mi hermano (nada grave ni preocupante, pero es mi hermano pequeño y el hecho de que le operen pues no me dejaba pensar en historias). Supuse que como mínimo la chica esta se leería las historias, como hice yo. Iría pensando, y aunque no quedáramos pues igual se le ocurriría algo.
Bien, pues hoy llegamos y nos preguntaron si habíamos preparado algo. Yo dije que me las había leído, pero no se me había ocurrido nada. Incluso fui capaz de contar las historias resumidas (las dos, y eso que solo me tocaba una de las pruebas). Pero ella NI SE LAS HABÍA MIRADO. Eso si, estuvo quedando con el novio, estuvo tocándose la nariz y se aburrió un montón este puente. Luego llegó la tercera chica, que tenía que ayudarnos con el tema pero que no era una "parte importante", por decirlo así, porque acaba de llegar al grupo y todavía no tiene experiencia con los chiquillos ni nada, va de "ayudante". Ella tampoco se había mirado nada, pero se las leyó y en dos minutos sacó una idea para una de las historias.
Vale, hasta ahí todo...¿bien?
El caso es que esta tarde las otras dos chicas la pasaron casi entera juntas. Con más gente, si, pero estuvieron en el mismo grupo. Y no fue capaz de pensar la otra prueba que, además, es la que le toca a ella, no a mi. Y Ahora, a las 11 de la noche, me llama y me dice que si podemos quedar mañana a las 7 para pensar las pruebas. Claro, porque yo los sábados no tengo nada mejor que hacer que levantarme a las 6 para pensar una cosa que le toca a ella, después de llevar un cansancio acumulado tremendo porque últimamente ha vuelto mi amigo el insomnio y duermo unas cinco horas escasas todos los días. Además, joder, que no puede dejarlo siempre todo para el último momento. Ésta es ya la enésima vez que lo hace, y yo no se cómo decírselo ya. Luego me mete prisa a mi para gilipolleces varias como escribirle un cuento a ella para que se le regale a su novio (si, soy TAN TONTA que acepté escribirle una historia para que se la regalara a su chico al cumplir un mes).
Así que ya me está tocando mucho la moral. Y me jode, porque es una de mis mejores amigas, pero es que últimamente no es ella. Lo único que piensa es en su novio, en su novio, en su novio, de vez en cuando en los demás, estudios, estudios y su novio de nuevo. Y en estudios piensa cuando tiene un examen, que si no...
En fin, ya lo he soltado. Supongo que luego, en frío, lo leeré y pensaré que he exagerado. O igual no. El caso es que ahora va a tener que sacarse ella las castañas del fuego, porque yo estoy ya un poco cansada. Aunque claro, esto lo digo ahora, pero dentro de cinco minutos estaré rompiéndome la cabeza pensando qué puede hacer mañana para no quedar mal delante de los chiquillos.
Porque si, soy así de tonta.